El buen uso de las pilas, provoca una mayor duración tanto de las mismas como del audífono. Sigue estos consejos.
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sábado, 12 de julio de 2014
miércoles, 9 de julio de 2014
Presbiacusia
La presbiacusia se define como una alteración de la función
auditiva ligada al envejecimiento, que afecta de forma distinta a los
individuos según diversos factores genéticos o adquiridos.
Debido al proceso fisiológico del envejecimiento, se
distinguen dos grandes formas clínicas de presbiacusia; una, la denominada
“normal“, aplicada a la involución de las estructuras neurosensoriales con la
senectud; la otra sería considerada como acelerada o precoz. En el primer
grupo, los individuos superan los 65-70 años y presentan otras dificultades de
orden neurosensorial asociadas (trastornos de la atención, de la memoria,
etc.); en el segundo caso, esta hipoacusia acontece en edades más tempranas
(50-60 años) y viene agravada por factores extrínsecos o de naturaleza
genética.
El tratamiento, además de farmacológico, el cual tendrá por objeto mejorar las
condiciones generales del anciano (vasodilatadores, antisquémicos celulares,
etc...) y corregir las alteraciones metabólicas (diabetes, arteriosclerosis,
dislipemias, etc...), será, fundamentalmente, audioprotésico.
La adaptación de una prótesis auditiva a tiempo puede
mejorar y evitar el aislamiento individual y social que la presbiacusia
origina. El sistema protésico debe ser binaural (en los dos oídos) en la
medida de lo posible y adaptable a las características del sujeto (edad,
circunstancias otológicas, destreza, etc.).
Una característica muy importante es la repercusión
social que tiene la presbiacusia, pues está directamente vinculada con la
capacidad de relación del individuo mediante el lenguaje hablado.
La dificultad para recibir los mensajes o su percepción
alterada, dificultan la vida social del individuo y al deteriorarse la comunicación,
se favorece el aislamiento y se origina una mayor tendencia hacia la depresión,
independientemente de si la aparición de la sordera es súbita o gradual.
Los ancianos, a causa de su déficit físico, tienden a ser más dependientes, lo
que los hace altamente vulnerables.
Debido a todo esto, hay cambios importantes que acompañan a
la pérdida de audición. Esta pérdida, produce un trastorno psicológico que es
más grave, si cabe, que la propia dificultad en la comunicación. En ella reside
la causa del sentimiento de depresión.
Quienes padecen pérdida de audición, en sus diversas formas
tienen ciertas limitaciones que muchas veces no son consideradas por las
personas que conviven con ellos.
No pueden oír la palabra hablada, o si la oyen, no la
entienden.
Participan sólo de la conversación que va dirigida
directamente a ellos.
Pierden muchos detalles.
Oyen peor los sonidos agudos.
Se malinterpretan los mensajes fácilmente.
Se hace más difícil la comunicación no verbal (gestos o
expresiones) porque centran su atención en los labios del otro y no suelen
atender a otras señales.
Al no entender, las personas en esta situación, pueden
volverse recelosos y desconfiados.
Tienden a estar de mal humor.
La persona se aísla.
La comunicación con las personas que han perdido la capacidad de oír con
normalidad, es especialmente difícil. Sin embargo, es posible mantenerla en
forma adecuada si se siguen determinadas pautas:
Utilización de ayudas técnicas adecuadas para
compensar su deficiencia auditiva (audífonos).
Es necesario instruir a los familiares y cuidadores para
evitar el aislamiento y la depresión.
Situarse a su mismo nivel, a no más de un metro de
distancia del oído.
Mirarle de frente, hablar lentamente y vocalizar
correctamente.
Captar su atención antes de hablar, tocándole si es
necesario.
Asegurarse que se tiene suficiente iluminación sobre la
cara para facilitar que el anciano pueda leer los labios.
Utilizar frases sencillas y cortas.
No cambiar el tema rápidamente.
Elegir, para hablar, lugares que sean silenciosos.
Nunca hablar demasiado alto, pues es suficiente hacerlo
con un volumen ligeramente más alto de lo habitual. Hacerlo de otro modo, puede
tener el efecto contrario al que se pretende.
Acompañar lo que se dice con gestos.
Buscar, atentamente, señales de que el paciente nos ha
entendido y comprobarlo.
Realizar modificaciones en el hogar para compensar el
problema. Por ejemplo teléfonos que emiten una luz al recibir la llamada, amplificadores
de volumen del teléfono, un timbre más grave para la puerta de entrada,
utilización de auriculares para el televisor o la radio, entre otros.
Pueden seguirse estas sencillas sugerencias para darles
apoyo, pero es muy importante, siempre, proveerles de atención médica,
especialmente audiológica, y atención audioprotésica.
No es fácil aceptar una deficiencia de cualquier tipo. Sin embargo, debemos
recordar que utilizar audífonos es "comparable" a utilizar gafas y
debemos llegar a un punto en el que la persona en cuestión se convenza por sí
misma de los beneficios que obtendrá con ellos, con lo que reaprenderá a
“integrarse” socialmente, y de que recibirá todo el apoyo de su familia y
de su audioprotesista, quien le instruirá en su manejo y cuidado.
La presbiacusia supone perder audición en las
frecuencias altas del espectro sonoro. También ocurre lo mismo si hemos
padecido un trauma acústico o hemos convivido con ruido.
¿Qué sonidos son los que se ven afectados y cómo afecta a mi comprensión del
habla la pérdida auditiva en altas frecuencias?
El problema reside en que comienzan los problemas para escuchar los sonidos del
habla compuestos por las letras (s), (ch), (f), (t) y (z) porque son sonidos de
alta frecuencia.
Podrías no ser capaz de distinguir los plurales que acaban en s, o de
distinguir entre las palabras como "zumo" "sumo" o “fumo”.
Podrías también tener dificultad para escuchar el canto de los pájaros o las
voces de los niños pequeños ya que estos sonidos son de altas frecuencias.
Las voces de los hombres suelen tener un tono más bajo, mientras que las de las
mujeres suelen tener un tono alto. Es por eso que con pérdidas en altas
frecuencias entenderás mejor cuando habla un hombre que cuando habla una mujer
o un niño.
Fuente: Carmen Martorell Albert y Centro Auditivo Cuenca.
sábado, 5 de julio de 2014
Los audífonos, ordenadores de alta tecnología
Hoy vamos a hablar un poco de la tecnología auditiva. En
concreto, de una de las soluciones, en muchas ocasiones la única, de las
perdidas auditivas. Estos son los audífonos.
Los audífonos, prótesis auditivas o auxiliares auditivos, son
un dispositivo electrónico que amplifica y transforma el sonido. Los
audífonos reciben el sonido ambiente a través de un micrófono, el
cual convierte las ondas sonoras en señales eléctricas que llegan
a un amplificador cuya función es aumentar el volumen de las señales
sonoras y enviar el sonido transformado al oído por medio de un altavoz.
Los audífonos modernos son
pequeños ordenadores de alta tecnología, que se perfeccionan constantemente y evolucionan para proporcionar
una mejor y más natural reproducción de la audición humana. Este progreso permite
un aumento del número de características o prestaciones que se incorporan al
audífono, y proporcionan una mejor reproducción de sonido. La capacidad de
adaptar estos aparatos a las demandas individuales en cuanto al entorno
cotidiano del usuario o el tipo de pérdida de audición mejora constantemente.
Todos los tipos de audífonos no
son iguales ni están indicados para todas las personas, según el tipo de
pérdida auditiva, el tamaño y la forma de la oreja, metodología de vida,
destreza manual del paciente y otros factores. Es por eso, que el audífono
idóneo para una persona hipoacusica lo debe de decidir el técnico
audioprotesista de su centro o clínica auditiva.
El audioprotesista le recomendara
el audífono más indicado según los criterios que antes hemos nombrado, en caso
de poder tener más de una opción, le dejara elegir el tipo de prótesis para que
valores los pros y los contras de las distintas opciones comprobando así las
ventajas y limitaciones de cada opción.
Los tipos de audífonos son:
BTE o Retro (Detrás de la oreja); son los que tienen una
forma curvada y se pueden colocar y ajustar cómodamente detrás de tu oreja. Se
fabrica un molde de tu oído con la forma exacta de tu conducto auditivo para
dirigir el sonido desde el audífono al oído y para asegurarnos de que el
audífono se sostiene cómodamente. Personas con diferentes niveles de pérdidas
auditivas, es decir, que pueden ir desde leves a severas, pueden utilizar estos
audífonos.
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| BTE |
ITE (dentro de la oreja); se colocan dentro de la oreja y
por ese motivo, están diseñados para encajar directamente en tu oído, ocupando
gran parte de la parte visible del oído. Todos los componentes están alojados
dentro de una única carcasa de plástico. Cuando están correctamente fabricados,
se ajustan cómodamente y con seguridad en el oído. El audífono ITE puede ser
utilizado por personas con pérdidas auditivas entre leves y moderadamente
severas.
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| ITE |
ITC (Dentro del canal); son más pequeños que los anteriores
ya que están diseñados para que se puedan introducir más profundamente en el
canal auditivo. Por lo general son menos visibles que los audífonos que se
colocan en el oído. Todos los componentes están introducidos dentro de una
única carcasa de plástico. Debido a que son más pequeños, sólo pueden ser
utilizados por personas que tienen una pérdida de
audición entre leve y
moderada.
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| ITC |
CIC (dentro completamente del canal); son
audífonos hechos a medida. Se adaptan en el canal auditivo más profundamente
para que sean menos visibles. Al estar más profundamente introducidos, reducen
el problema de ruido provocado por el viento y la retroalimentación del
teléfono. Su reducido tamaño dificulta su manejo, especialmente para las
personas que tienen problemas en sus dedos y con la destreza manual (por
ejemplo, debido a la artritis). Algunas personas no son candidatos a los
audífonos CIC debido a la forma de su canal auditivo o a la gravedad de su
pérdida auditiva.
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| CIC |
RIC/RITE; son audífonos de tamaño muy pequeño que
van detrás de la oreja, destinados a personas con pérdidas auditivas de leves a
severas, la principal diferencia que los caracteriza es la colocación de un
auricular en el canal auditivo, lo que permite obtener una mayor ganancia en
frecuencias agudas, anulando la retroalimentación o pitidos.
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| RIC |
Open-Fit; son audífonos que van detrás de la
oreja, pero mucho más pequeños y estéticos, destinado a usuarios con pérdidas
auditivas de leves a severas o personas que tengan los graves conservados, no
es necesario el uso de un molde a medida a no ser que exista pérdida en
frecuencias graves.
La importancia de adaptar audífonos a una persona con
pérdida auditiva
Para muchas de las personas con pérdida auditiva los
audífonos se convierten en la única solución para poder mantener conversaciones
con otras personas, en sus hogares y en el puesto de trabajo. Los audífonos nos
ayudan a localizar sonidos, nos previenen de accidentes, nos mantienen alerta a
sonidos inesperados.
Muchas personas con pérdida auditiva, no escuchan el timbre
de casa, la televisión o la radio, esto en multitud de ocasiones lleva a una depresión
y un aislamiento social y en ocasiones estos factores aumentan la probabilidad
de muerte. Con lo que una persona con déficit auditivo debería de llevar los
audífonos el mayor tiempo posible.
Encuentra un buen audioprotesista que te realice toda la batería
de pruebas para diagnosticarle el grado de pérdida auditiva y tomar la mejor
solución para tener una mejor calidad de vida. Porque si oyes bien, vives más.
Os dejamos una imagen de nuestros compañeros de Quiero Oír que resume perfectamente porque son importantes los audífonos.
miércoles, 2 de julio de 2014
¿Que es la audiología?
El término audiología fue
empleado por primera vez en 1945, es la disciplina que se centra en el estudio de
la audición y los problemas auditivos. La audiología es una rama de la otología
que es una rama de la medicina que trata la anatomía, fisiología, la exploración
funcional y patologías del oído.
Es una profesión sanitaria especializada en la identificación del nivel auditivo (screening), el asesoramiento, la rehabilitación auditiva, la prevención y los efectos de la pérdida auditiva vinculados a los desórdenes en la comunicación.
Esta ciencia joven y de rápida evolución, busca comprender los fenómenos acústicos y la interacción del ser humano con estos. Mediante el estudio de los fenómenos auditivos se intenta conocer la forma en que el ser humano percibe los sonidos.
La audiología se relaciona íntimamente con:
La Foniatría, ciencia que trata las disfunciones de la voz;
La Geriatría, se ocupa de la reeducación auditiva en las presbiacusias y la laberintitis (hablaremos de estos temas más adelante);
La Pediatría, defectos en la audición infantil;
La Neurología, en la investigación de sorderas que derivan de lesiones nerviosas;
La Psiquiatría, para facilitar algunos diagnósticos;
La Electroacústica, para la medición de la audición y la adaptación de audífonos.
Es una profesión sanitaria especializada en la identificación del nivel auditivo (screening), el asesoramiento, la rehabilitación auditiva, la prevención y los efectos de la pérdida auditiva vinculados a los desórdenes en la comunicación.
Esta ciencia joven y de rápida evolución, busca comprender los fenómenos acústicos y la interacción del ser humano con estos. Mediante el estudio de los fenómenos auditivos se intenta conocer la forma en que el ser humano percibe los sonidos.
La audiología se relaciona íntimamente con:
La Foniatría, ciencia que trata las disfunciones de la voz;
La Geriatría, se ocupa de la reeducación auditiva en las presbiacusias y la laberintitis (hablaremos de estos temas más adelante);
La Pediatría, defectos en la audición infantil;
La Neurología, en la investigación de sorderas que derivan de lesiones nerviosas;
La Psiquiatría, para facilitar algunos diagnósticos;
La Electroacústica, para la medición de la audición y la adaptación de audífonos.
Etiquetas:
anatomía,
audífonos,
audiología,
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presbiacusia,
reeducación auditiva,
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